Divorcio civilizado.

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Adaptación del relato de Jordi Sierra i Fabra -Diálogos, Edit. Páginas de Espuma-, con música de Popof (Jamendo). Una pareja firma ante el juez su acuerdo de divorcio -civilizado- y mantienen una amigable charla de despedida mientras abandonan el juzgado...

Reparto por orden de intervención:

Narrador: Joaquín Foncueva.
Juez: Javier Merchante.
Octavia: Maite Benítez.
Oscar: Rafa Torres.
Eladio: Javier Merchante.
Gloria: Ana Cremades.

Divorcio Civilizado by Elmaestrocuentacuentos

Divorcio civilizado.
(Adaptado del relato de Jordi Sierra i Fabra)


Hombre juzgado:Firmen aquí.
Primero lo hizo ella. Elegante, vestida de negro, mucho más guapa de lo que había estado de casada.
Después lo hizo él. Alto, con un impecable traje de corte italiano, mucho más atractivo de lo que había sido de casado.
Hombre juzgado:De acuerdo, pues... ya está.
Una vida borrada de un plumazo.
Octavia:De acuerdo.
Óscar:Muy bien.
Hombre juzgado:Suerte.
Los dos iniciaron la retirada al alimón. Después de todo, había sido un divorcio de mutuo acuerdo, amigable, civilizado.
(Pasos. Botón llamada ascensor).
Octavia:Bueno, Óscar.
Óscar:Ya está, Octavia. ¿Estás bien?
Octavia:Yo sí, ¿y tú?
Óscar:Bueno, pues... supongo que sí.
Octavia:Hemos tenido suerte. Si hubiéramos tenido hijos habría resultado peor.
Óscar:Si hubiéramos tenido hijos no nos habríamos separado.
Octavia:No tiene nada que ver. No quiero discutir. Ya no. Lo nuestro fue un error desde el primer día. Éramos demasiado jóvenes.
Óscar:Tú tenías veintitrés años y yo veintisiete. Tampoco es que fuéramos unos críos.
Octavia:No, pero yo no había vivido nada, y tú lo sabes. No estuvo mal hasta los cinco o seis años...
Óscar:¿Tú crees?
Octavia:Sí, ¿no?

Octavia:¿Qué has hecho estas últimas semanas? ¿Has salido con alguien?
Óscar:No, no.
Octavia:¿Qué has hecho?
Óscar:Ver todo el fútbol que no veía antes.
Octavia:¡Hombres!
Óscar:¿Y tú? ¿Has salido con alguien?
Octavia:No, tampoco. Es demasiado pronto.
Óscar:Seguro que te han llamado todos nuestros amigos separados, por aquello de <<hacerte un favor>>.En cuanto una mujer se separa, todos acuden como abejas al panal, a ver lo que pueden sacar.
Octavia:¿Lo dices por experiencia?
Óscar:No, claro. Hay mucho consolador suelto. Seguro que te ha llamado Roberto.
Octavia:¿Por qué él?
Óscar:Porque siempre te miró de una forma...
Octavia:Tonterías.
Óscar:Octavia: te desnudaba con la mirada. Y tú siempre has sido generosa con las minifaldas y los escotes, así que...
Octavia:¿Otra vez con eso?
Óscar:Si es que es verdad.
Octavia:Oscar, por favor, déjalo ya, ¿quieres?
Óscar:Ahora podrás llevar todos los escotes y las minifaldas que quieras, tranquila.
(Octavia reanuda el paso con zancadas rápidas hacia la puerta).
Óscar:Eh, eh, vale, perdona.
Octavia:Si es que incluso ahora me pones...
Óscar:No quiero que nos separemos enfadados.
Octavia:Yo tampoco
Óscar:Pero reconoce que a Roberto le ponías cuando estabas delante.
Octavia:Y a las jovencitas que conocías les ponías tú. Bastaba cono verlas.
Óscar:Siempre celosa.
Octavia:Tú sigues creyendo que la culpa es mía, que en la cama no he funcionado jamás y que esa ha sido la clave.
Óscar:Y tu sigues pensando que la culpa es mía, por intolerante, por egoísta, por no comprenderte, por querer que todo fuera como al principio y cosas así.
Octavia:Reconoce que nunca has madurado.
Óscar:Oh, ya salió la palabra: madurar. Cuando un hombre se siente vivo y dispuesto a cometer locuras y no quiere envejecer prematuramente, resulta que no ha madurado.
Octavia:No simplifiques tanto. Madurar es algo más. Es aceptar...
Óscar:Todas decís lo mismo. Si madurar significa renunciar a la juventud y olvidar que estamos vivos... pues sí, no he madurado. Pero eso es una argucia que no sirve. Tú pierdes la pasión y resulta que yo no he madurado y tú sí.
Octavia:¿Y si nunca supiste encerderme la pasión?
Óscar:Oh, vamos.
Octavia:Dejémoslo, Oscar. Hemos tenido esta misma conversación otras veces, y ya ves cómo hemos acabado.
Óscar:Es tarde.
Octavia:Sí, un poco. Tenía que hacer algunas cosas.
Óscar:Es mejor hacer algo, sí. No es un buen día para estar solo.
Octavia:Bueno, pues...Adiós, Óscar.
Óscar:adiós, Octavia.
Fue el último contacto. Después ella giró sobre sus tacones y se alejó por la izquierda, hurtándole su cara y sus lágrimas. También él dio media vuelta y se alejó por la derecha.
No giraron la cabeza.
Octavia alcanzó la esquina. El coche estaba allí. Se metió dentro.
Óscar alcanzó la esquina. El coche estaba allí. Se metió dentro.
Hombre:¿Qué tal?
Mujer:¿Cómo ha ido?
Era un hombre de unos treinta y cinco años, tan atractivo como Óscar. Era una mujer de unos veintiséis años, con aspecto de modelo.
Octavia:Bueno, ya está
Óscar:Se acabó.
Octavia:Menos mal que no sabe esto, lo nuestro. En el fondo lo destrozaría. El pobre... Me han dicho que sin mí está más perdido que... Pero se lo merece. Es un infeliz. Me ha tenido y me ha perdido, así que se lo ha ganado a pulso. No creo que le vaya demasiado bien. Está tocado y estas cosas dejan huella.
Óscar: Menos mal que no sabe que he vuelto a enamorarme. En el fondo lo destrozaría. La pobre... Me han dicho que sin mí está más perdido que... Pero se lo merece. Es una infeliz. Me ha tenido y me ha perdido, así que se lo ha ganado a pulso. No creo que le vaya demasiado bien. Está tocado y estas cosas dejan huella.
Hombre:Ya pasó. Tranquila. Te haré la mujer más feliz del mundo, te lo prometo.
Mujer:Ya pasó. Tranquilo. Te haré el hombre más feliz del mundo, te lo prometo.
Octavia:Si te hubiera encontrado antes.
Óscar:Si te hubiera conocido antes.
Hombre y mujer:Venga, vamos a divertirnos, a comer algo, a reír un poco y hacer el amor, ¿te parece?
Octavia:Sí, Eladio.
Óscar:Sí, Gloria.
Eladio:Cuando nos casemos, todo esto quedará muy lejos, cariño.
Gloria:Cuando nos casemos, vas a olvidar todo esto, cariño.
Mientras maniobraban, ni Eladio ni Gloria se dieron cuenta de que sus respectivas parejas miraban hacia atrás, tratando de buscar algo, o a alguien, a lo lejos, al otro lado de la calle.
Sólo fue un momento.
Un gesto inútil.
El adiós final.