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Relatos Largos.
De Félix J. Velando ya hemos publicado otro refrescante relato: El bronceado perfecto. En áquel, un exlegionario resuelve con singulares métodos antidisturbios una refriega callejera entre dos aficiones futbolísticas. En El candidato, Dioscórides García con su habilidad para el simulacro nos ofrecerá pistas sobre cómo sacarle algo a tanto asesor político que pulula por los alrededores del presupuesto público.
El relato original lo puedes encontrar en Te vas a reír cuando te lo cuente, La Página Ediciones.
Reparto:
Narradora: Antonia Zurera.Dioscórides: Javier Merchante..Joven 1: David Arnaiz.Joven 2: Gabriel Vicente.Berta: Magaly Fernández.Alcalde: José Manuel Argon.Músicas: Loehstana David (Jamendo).




El candidato.(Adaptación. Félix J. Velando. Te vas a reír cuando te lo cuente. La Página Ediciones)
Dioscórides: Buenos días, jóvenes. Y bienvenidos a Bitruebo de Argamasilla.Joven 1: Perdone por el retraso. Es que se ha fastidiado el GPS y no llevábamos mapa encima. Se confía uno con esos cacharros...Dioscórides: No hay nada que perdonar, señores.Joven 1: ¿Vamos al ayuntamiento?Dioscórides: Yo la verdad preferiría ir al bar.Joven 2: Pero...¿nos dará tiempo?Dioscórides: En esta vida hay tiempo para casi todo, hasta para morirse.Narrador: Así es Dioscórides García. Jubilado, de una urbanidad exquisita, nombrado a sí mismo cronista de la villa, conocedor de todos los nombres de los mil trescientos habitantes... Pero volvamos a aquella mañana de marzo cuando Dióscorides aborda a los dos jóvenes con maletín recien llegados al pueblo. Los lleva a su bar favorito, el Longinos, donde las gambas son más grandes y el crucigrama más difícil.Joven 1: ¿Usted qué toma, don Pedro?Dioscórides: No, no, llámeme Dios, joven. Aquí todo el mundo me llama Dios.Joven 2: ¿Dios?Dioscórides: Sí. Miren, ahí llega Berta, la camarera.Berta: Buenos días, Dios. ¿Cómo está usted?Dioscórides: Muy bien, preciosa, aquí con estos jóvenes que vienen de... ¿De dónde vienen ustedes?Joven 2: De la capital.Dioscórides: Fíjate Berta, de la capital. Y han llegado solitos, con el GPS averiado. A mi para celebrarlo, me vas a traer una copita de rioja y unas gambas plancha.Joven 1: Nosotros queremos dos cafés con leche. Con tostadas.Berta: Bien, bien. ¿Y les gusta el pueblo, jóvenes?Joven 1: Pues yo no lo conocía y no nos ha dado tiempo a ver nada.Joven 2: Yo creo que estuve una vez hace cuatro elecciones. Pero al final ve uno tantos pueblos por toda la comunidad que ya ni sabe dónde está.Dioscórides: Bitruebo de Argamasilla, mil trescientos siete habitantes censados, trescientos cuarenta y cuatro coches, doscientos tres tractores, doscientas noventa motos y las bicicletas no sé porque no pagan impuestos, como los muertos de hace mucho tiempo y por lo tanto ambos son de contabilización dificultosa.Joven 2: Vaya, conoce usted bien los datos.Dioscórides: Si no los conociera yo, teniendo mi cargo, ¿quién lo iba a conocer?Joven 1: Sí, claro. Teniendo su cargo... Y esto, señor Dios, ¿no va a venir ningún concejal?Dioscórides: No que yo sepa. Además, cuantos más concejales vengan, menos gambas me tocan a mi, ¿comprende usted? A los concejales les gustan mucho los crustáceos, es una cosa que tengo comprobada. ¿Saben ustedes que en este pueblo mesetario se criaron hace millones de años gambas? Hay cantidad de fósiles conservados que así lo atestuguan. Verán, en el Paleozóico, se produce la orogenia Herciniana gracias a la cual...Berta: Los desayunos, el rioja y las gambas plancha.Dioscórides: Gracias, Berta. ¿Quieren probarlas, jóvenes? Pruébenlas, aquí las hacen riquísimas: crujientes por fuera y en su punto por dentro. Buenísimas.Joven 1: No, no yo con el café con leche...Joven 2: A mi es que el marisco...Narrador: Acabaron probando las dichosas gambas entre sorbo y sorbo de café. Joven 1: Bien, cuando quiera comenzamos.Dioscórides: ¿El qué?Joven 1: La reunión.Dioscórides: Pues claro. Comiencen ustedes cuando les dé la gana. Qué preciosidad de aparatos.Joven 2: Son portátiles nuevos. Se estrenan en esta campaña. ¿Le gusta la informática?Dioscórides: Mucho. A mi todo lo humano me atañe, señores. ¿Me lo deja? ¿Que cosa más ligera, no pesa nada.Joven 2: La carcasa es de magnesio con procesador de triple núcleo. El partido ha aprovisionado al equipo electoral de estos nuevos modelos.Dioscórides: Yo siempre he sido mucho del triple núcleo.Joven 1: Bien, señor..., señor Dios, hemos estado analizando la intención de voto en la comarca. Una pequeña encuesta fiable, pero en la que no podemos confiar del todo.Dioscórides: Mismamente como el ser humano.Joven 1: Sí... Es que la muestra es muy pequeña.Dioscórides: Claro, si no, no sería muestra, sería totalidad.Joven 2: Eh... sí, eso es cierto.Dioscórides: Pero han hecho muy bien ustedes con esto de la encuesta. Todo saber, bienvenido sea. Joven 1: Gracias... Bien, pues está usted muy asentado aquí, eso es indiscutible.Dioscórides: Son tantos años.Joven 1: Así que en muy probable que volvamos a ganar.Dioscórides: Cuánto me alegro.Joven 2: Aunque no hay que dormirse en los laureles.Dioscórides: Eso nunca. Y menos en la paja. ¿Han dormido ustedes alguna vez en la paja? Incomodísimo. ¿Les importa que me pida otra docenita de gambas mientras me cuentan estas cosas tan interesantes?Joven 1: No, claro, por favor...Dioscórides: Berta, otra docenita.Joven 1: Bien, mientras queríamos plantearle la estrategia para las elecciones. Hemos pensado, dado el tipo de habitantes de este pueblo, que debería venir algún diputado maduro durante la campaña a dar el mitín.Dioscórides: ¡Que venga! Yo siempre estoy a favor de que venga gente a este pueblo.Joven 2: ¿Usted cree necesario algo más? ¿Algún otro apoyo?Dioscórides: Pues sí, otro riojita. ¡Berta, déjanos aquí la botellita, que no quiero hacerte viajar tanto. ¿Saben lo que leí el otro día? Que el ochenta por ciento de los hombres tiene contenidos de carácter pornográfico en sus computadoras.Joven 1: Bueno, tantas cosas se dicen. Pues bien, aquí tenemos un esquema de la campaña..Dioscórides: ¿Ustedes tienen contenidos pornográficos aquí dentro?Joven 2: No, no, por supuesto que noDioscórides: ¿No?Joven 1: No.Dioscórides: ¿No será que les da vergüenza enseñarme sus contenidos pornográficos? Porque usted tiene una tonalidad muy rojiza ahora mismo en su rostro. A la altura de las carcasa de mis gambas...Joven 2: No, no, yo es...no, no llevamos.Dioscórides: Jóvenes, me están ustedes haciendo un feo muy grande. No sé, parece como si me tomaran por un lerdo. ¿Dos mozos tan en la plenitud de la vida no van a tener esos contenidos tan en boga?Joven 2: No... no somos tan jóvenes. Yo ya tengo treinta y ocho años.Joven 1: Y yo cuarenta y dos.Dioscórides: Razón de más para poseer contenidos pornográficos. Les ruego un poco de sinceridad conmigo, por el cargo que tengo y por la confianza que les he dado.Joven 1: ¿Tu llevas algo?Joven 2: El otro día me bajé unas cosillas.Dioscórides: Pues venga, venga, póngalas que vea yo esto de lo que tanto se habla en la prensa.Dioscórides: Vaya, vaya... ¿Y qué dice la chica? Abre mucho la boca pero no oigo nada.Joven 2: Es que le he bajado el volumen.Dioscórides: Pues voluminice, hombre, voluminice. Pues la verdad, decir no dice mucho.Alcalde: ¡Dioscórides, a los buenos días! ¿Qué haces?Dioscórides: Hola Pedro. Aquí viendo unas imágenes impactantes que me enseñan estos jóvenes.Joven 1: Cierra la ventana, cierra.Joven 2: No me deja, la mierda de Windows, que se ha vuelto a quedar colgado. Dioscórides: A mi la verdad, Pedro, las modernidades estas que nos traen los jóvenes de la capital no me gustan. Por cierto, jóvenes, les presento a Pedro Miguelturra, alcalde del pueblo. Y muchas gracias por la invitación. Las gambas por la mañana es lo mejor que hay, ya se lo digo.Narrador: Y Dioscórides se alejó garboso y ligero, no fuera que la invitación no resultara tal y los dos expertos en marketing electoral fueron despedidos por mostrar pornografía a ancianos rurales. Dioscórides, en su crónica anual, no recogió ninguno de estos hechos.