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Vais a escuchar y a ver la conocida fábula de Los tres cerditos. Las primeras ediciones que se conocen son muy antiguas, del siglo XVIII, pero fue Walt Disney quien popularizó universalmente la historia con la película de dibujos animados del año 1.933.
Nosotros la haremos universalmente popular gracias a la voz de Carlos Romero y a las ilustraciones que para la ocasión realizaron los alumnos de 5º B de Primaria del CEIP San Sebastián de la Puebla del Río, los chicos de la maestra Pepa.
Gracias, chicos, todo os ha quedado genial. Habrá que cambiarle el nombre a esta página: Los chavales cuentan cuentos.


Reparto:
Narrador: Carlos Romero.
Ilustraciones: Iván Berbel, Juan Carlos Aguza, Carlos Romero.
Música: Tema Lent et douloureux de Erik Satie (Gymnopédies) interpretado por Onclassical (Jamendo).










LOS TRES CERDITOS

En el corazón del bosque vivían tres cerditos que eran hermanos. El lobo siempre andaba persiguiéndoles para comérselos. Para escapar del lobo, los cerditos decidieron hacerse una casa. El pequeño la hizo de paja, para acabar antes y poder irse a jugar.
El mediano construyó una casita de madera. Al ver que su hermano pequeño había terminado ya, se dio prisa para irse a jugar con él.
El mayor trabajaba en su casa de ladrillo.
-Ya veréis lo que hace el lobo con vuestras casas -riñó a sus hermanos mientras éstos se lo pasaban en grande.
El lobo salió detrás del cerdito pequeño y él corrió hasta su casita de paja, pero el lobo sopló y sopló y la casita de paja derrumbó.
El lobo persiguió también al cerdito por el bosque, que corrió a refugiarse en casa de su hermano mediano. Pero el lobo sopló y sopló y la casita de madera derribó. Los dos cerditos salieron pitando de allí.
Casi sin aliento, con el lobo pegado a sus talones, llegaron a la casa del hermano mayor.
Los tres se metieron dentro y cerraron bien todas las puertas y ventanas. El lobo se puso a dar vueltas a la casa, buscando algún sitio por el que entrar. Con una escalera larguísima trepó hasta el tejado, para colarse por la chimenea. Pero el cerdito mayor puso al fuego una olla con agua. El lobo comilón descendió por el interior de la chimenea, pero cayó sobre el agua hirviendo y se escaldó.
Escapó de allí dando unos terribles aullidos que se oyeron en todo el bosque. Se cuenta que nunca jamás quiso comer cerdito.